Los sueños, ¡sí se cumplen!

Queremos compartir con ustedes una historia que nos llena de orgullo, alegría y con la que celebramos este año: la historia de Santiago Gallego Toro.

 

Santiago, es un joven que vive en Andalucía, Valle del Cauca, municipio donde la FVE inició su trabajo social (2017) convencidos de que, a través de la educación y el deporte, se pueden formar personas idóneas y competentes. Fue así como la pasión por el fútbol, hizo que Santiago llegara a la Fundación, y de la mano de Sebastián Bojassen (socio amigo de FVE) ex jugador del Hammarby, equipo de fútbol profesional sueco, comenzó su camino de aprendizaje y superación personal. Después de un tiempo de demostrar su talento en la cancha, Santiago sufrió un accidente en pleno juego, que le dejó graves consecuencias; un acontecimiento que le obligó a abandonar lo que más amaba, jugar al fútbol.

 

Pero su espíritu guerrero y ganas de salir adelante no lo hicieron desfallecer; Santiago recordó las palabras del profe Sebastián que hablaban de crear un proyecto de vida, de estudiar y ser mejores personas y que si, en algún momento, alguno de los participantes quería iniciar sus estudios universitarios, podían ser apoyados, con la condición de demostrar su compromiso personal, mediante un excelente desempeño académico.

 

Fue así como Santiago tocó las puertas de la Fundación y consiguió el patrocinio de un grupo de personas desde Suecia, quienes por intermedio de Sebastián Bojassen, apadrinaron los costos universitarios para que estudiara Ingeniería Industrial, una carrera en la que se destacó por su buen rendimiento, disciplina y de la que ahora, se recibe como profesional.

 

Durante el tiempo que duró su carrera (10 semestres) Santiago estuvo en contacto permanente, por medio de mensajes, intercambio de fotografías y regalos, con sus padrinos en Suecia, lo que se consolidó como una bella relación de fraternidad que cruzó fronteras. Sus padrinos, además de apoyarlo con los costos de matrícula y semestre, también suplieron los requerimientos académicos y patrocinaron su curso de inglés.  

 

Santiago manifiesta que: “la voluntad y la disciplina son factores realmente importantes en todos los aspectos de la vida, así como agradecer y valorar las oportunidades que se presentan”, además nos dijo que es consciente del compromiso que tiene de ayudar a quien lo necesite, porque como lo aprendió de la Fundación: “hoy por ti, mañana por otros”.

 

A nuestros donantes permanentes, espontáneos y a todas las personas que en algún momento nos han apoyado bien sea con recursos de diferente tipo o con su tiempo, las palabras de agradecimiento nunca serán suficientes. Sus aportes nos han permitido impactar vidas como la de Santiago a quien conocimos en su etapa adolescente, reconocimos todas sus capacidades, lo acompañamos en su proceso de crecimiento personal y pudimos ser el puente para que cumpliera uno de sus sueños: estudiar en la universidad.

Nuestro agradecimiento es también para él, porque nos ha demostrado que los sueños sí se cumplen cuando hay determinación y perseverancia. Por esta razón y para celebrar tan importante logro, desde la Fundación VE organizamos un pequeño homenaje, con motivo de su graduación, al que también asistieron sus familiares y amigos cercanos.

 

“La universidad fue un gran paso, siempre pienso en lo gratificante que se escucha ser ‘el primer Ingeniero de la familia’ […] con capacidades de realizar y aportar al mundo, un joven que se está formando y sigue emocionado por saber qué más podrá aprender y hasta dónde más podrá llegar”. Santiago Gallego Toro.

 

Por más historias como ésta, le seguiremos poniendo el corazón a lo que hacemos.

¡Gracias!